Sivas, el corazón de Anatolia, es una ciudad especial que refleja el legado seljúcida más allá de las piedras, también en la naturaleza. Los proyectos de bosque con temática seljúcida, que ofrecen una contribución significativa a la textura verde de Sivas y que toman su nombre de estos lazos históricos, simbolizan tanto la lealtad a la historia de la ciudad como su visión ambiental hacia el futuro.
En estas tierras donde se entrelazan la República y las antiguas civilizaciones, cada plántula que se encuentra con la tierra es una parte de la determinación de proteger la naturaleza frente al duro clima continental de Sivas. Las actividades de reforestación en la región apoyan la lucha contra la erosión y, al mismo tiempo, funcionan como un área educativa que fomenta la conciencia ambiental entre la población local y especialmente entre las generaciones jóvenes. Las plántulas de pino, cedro y sauce se convierten en una fuente vital de oxígeno para la ciudad. Los esfuerzos de este bosque conmemorativo son el mejor ejemplo de un legado que deja a las futuras generaciones un Sivas más verde y más habitable.
