Ubicado en Fethiye, un destino turístico mundialmente famoso en Muğla, en el punto de intersección entre el Egeo y el Mediterráneo, el Centro de Activistas de la Naturaleza y el Medio Ambiente se encuentra en una geografía ideal para aquellos que desean escapar del bullicio de las metrópolis. El acceso al centro, que cuenta con conexiones de carretera desarrolladas, es de aproximadamente 340 kilómetros desde İzmir a través de Aydın-Yatağan y toma un promedio de 4-4.5 horas (en vehículo particular). La ruta, que se encuentra a aproximadamente 210 kilómetros de las playas de Antalya, ofrece un viaje cómodo de aproximadamente 3 horas (en vehículo particular). Para los huéspedes que llegan desde el corazón del país, la distancia es de aproximadamente 800 kilómetros utilizando el Puente Osmangazi y la autopista İzmir-Aydın, y el viaje toma alrededor de 8.5-9 horas (en vehículo particular).
El centro no está ubicado en el bullicioso centro del distrito, sino que se encuentra en un punto tranquilo de la naturaleza histórica de Kayaköy, a 10-12 kilómetros de distancia del centro. Aunque las carreteras principales que conducen a la región tienen un asfalto uniforme, dado que se desvían hacia rutas rurales locales, es casi esencial utilizar un vehículo particular o alquilado para el transporte. Dado que no hay alternativas de transporte público regular en la ciudad, la forma más sencilla de logística para los huéspedes que viajan sin coche es tomar un taxi desde la estación de autobuses de Fethiye.
Según los comentarios de los usuarios, este lugar es un refugio lujoso que compensa las deficiencias de la cultura de campamento. El elemento de confort más apreciado por los huéspedes es que cada unidad de alojamiento cuenta con un baño interior limpio y reluciente y un suministro continuo de agua caliente. Las estructuras bien aisladas hacen que los huéspedes se sientan seguros en cualquier temporada. La razón más común para elegir este lugar es la posibilidad de disfrutar de la libertad de hacer barbacoas y parrillas en sus áreas de terraza privadas.
Antes de dejarse llevar por el atractivo de esta arquitectura ecológica, también se deben considerar algunos riesgos prácticos. Debido a la geografía del valle, aunque las temperaturas diurnas son altas, las heladas nocturnas y las temperaturas que caen repentinamente pueden ser sorprendentes. Dado que es un ecosistema de bosque virgen, encontrarse con criaturas naturales como insectos, plagas y abejas es inevitable. Además, debido a las interrupciones de señal causadas por el terreno montañoso, la falta de cobertura telefónica y el acceso limitado a internet indican que se debe venir aquí con una conciencia de integración real con la naturaleza, no con expectativas de un hotel de lujo.
