Ubicado en la famosa maravilla natural de Fethiye, en la intersección del Egeo y el Mediterráneo, Kök Kamp ofrece una perfecta integración con las grandes ciudades gracias a su infraestructura de transporte desarrollada. Para los turistas que desean viajar en vehículos privados, el establecimiento se encuentra a aproximadamente 360 kilómetros de İzmir, accesible en 4.5 - 5 horas (en vehículo particular) a través de la carretera Aydın-Muğla. La distancia desde la capital Ankara es de aproximadamente 640 kilómetros, y este viaje a través de Denizli toma 7.5 - 8 horas (en vehículo particular). Desde Estambul, la distancia es de aproximadamente 820 kilómetros, y se requiere un tiempo de 9 - 10 horas (en vehículo particular) para un viaje ininterrumpido. Esta ubicación en la costa más popular de Turquía convierte al establecimiento en una ruta de vacaciones aislada y cómoda.
El establecimiento no está situado en el centro urbanizado de la ciudad, sino que se encuentra en la ladera del valle de la Bahía de Kabak, en la región de Faralya, considerada como uno de los pulmones más vírgenes de Fethiye. La distancia promedio al centro de Fethiye es de aproximadamente 30-35 kilómetros. Debido a las carreteras empinadas y sinuosas que se desvían de las playas de Ölüdeniz, el uso de vehículos privados o de alquiler es prácticamente esencial. En esta geografía montañosa donde no hay líneas de transporte público urbano, los huéspedes que lleguen sin coche deben utilizar los minibuses que salen de la estación de autobuses de Fethiye hacia Faralya o la opción de taxi, que es la solución logística más sencilla.
Según los comentarios de los huéspedes, este lugar se destaca como un "Retiro Boutique en el Bosque" que elimina las dificultades del camping clásico. A diferencia de la molestia del uso compartido, cada unidad de alojamiento cuenta con su propio baño interior limpio y un sistema de agua caliente ininterrumpido. Las estructuras de madera bien aisladas y las áreas de camping ofrecen a los huéspedes la libertad de pasar tiempo de manera autónoma en sus verandas y áreas de observación privadas en la tranquilidad de la naturaleza.
Sin embargo, antes de hacer una reserva, se deben tener en cuenta las carreteras empinadas y los senderos de caminata que se encontrarán debido a la topografía del valle, la posibilidad de insectos molestos que son parte de la vida rural, la debilidad de la señal telefónica en algunos puntos y las brisas frías de la montaña que contrastan con el calor del día; estos son hechos y riesgos geográficos que deben ser conocidos, y las expectativas de vacaciones deben formarse en consecuencia.
