Ubicado en el área rural de Milas, en Muğla, cerca de Çökertme, Fesleğenbükü Ahşap Evleri es un refugio ideal para aquellos que desean escapar de las metrópolis con sus conexiones de transporte desarrolladas. Se puede llegar al establecimiento desde Izmir a 220 kilómetros en un promedio de 2.5 - 3 horas (en vehículo privado), desde Estambul a 650 kilómetros en 6.5 - 7 horas (en vehículo privado) a través de la nueva autopista, y desde Ankara siguiendo la ruta Denizli-Aydın a 620 kilómetros en 7 - 7.5 horas (en vehículo privado). A diferencia de los centros turísticos urbanizados, el establecimiento se encuentra en un entorno virgen, a 50-55 kilómetros del centro del distrito de Milas y aproximadamente 60 kilómetros del centro de Bodrum. Debido a su ubicación aislada y las carreteras asfaltadas con curvas, el uso de un vehículo privado o de alquiler es prácticamente esencial desde el punto de vista logístico. Los huéspedes que lleguen sin coche al área sin transporte público deben optar por taxi o transfer privado desde las terminales de Milas o Bodrum para una solución sin problemas.
El establecimiento, que tiene una alta tasa de satisfacción en plataformas de mapas, se destaca como un "Refugio Boutique en el Bosque" que compensa las deficiencias del camping tradicional. Las casas, diseñadas completamente con arquitectura de madera, cuentan con baños interiores limpios y una infraestructura de agua caliente ininterrumpida, y los edificios bien aislados hacen que los huéspedes se sientan seguros incluso en la frescura de la noche. La razón principal por la que el establecimiento es tan popular es la amplia y privada terraza de madera para los huéspedes, donde se puede preparar la cena de forma autónoma (en la parrilla).
Es importante equilibrar las expectativas antes de hacer una reserva en este exótico establecimiento entre los olivos. Para una experiencia auténtica de la naturaleza, se debe estar preparado para el frío nocturno que puede ser intenso incluso en las noches de verano, la presencia de insectos y roedores que son parte de la vida rural, las carreteras empinadas/curvas que descienden hacia la playa y la posible falta de señal telefónica debido a la operadora. Todos estos elementos hacen de este lugar una ruta de escape sin complicaciones pero auténtica para aquellos que desean estar en contacto con la naturaleza.
